Torneo de bolos celtas Francisco Álvarez en homenaje al Gerente General del Centro Galicia de Buenos Aires

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Torneo de bolos celtas Francisco Álvarez en homenaje al Gerente General del Centro Galicia de Buenos Aires

El domingo 26 de noviembre se disputó en el Campo Galicia de Olivos el torneo de bolos celtas “Francisco Álvarez” organizado para conmemorar la figura de nuestro querido socio, jugador y Gerente General, tristemente fallecido el pasado 22 de julio. Participaron los equipos de Valle Miñor, Cangas de Narcea, que se alzó con la victoria de la modalidad de “Cuadro” y Centro Galicia de Buenos Aires merecedor del trofeo de “Línea”.

Tras los partidos, las autoridades del Club, acompañadas por la familia de Francisco Álvarez, descubrieron una placa que rinde tributo a la memoria de uno de los más destacados jugadores de la disciplina del país y un hombre de bien que supo desempeñarse con éxito en el ámbito profesional y en las relaciones humanas. “Francisco Álvarez Fernández: socio, deportista, amigo y Gerente General del Centro Galicia de Buenos Aires. En el  lugar donde tu inteligencia, tu fuerza y tu corazón brillaban con particular intensidad, te recordamos con cariño y gratitud como un ejemplo a seguir”, reza el metal que se colocó en la cancha de bolos celtas del Campo Galicia junto a una foto del equipo de jugadores de la disciplina del Centro Lucense y una imagen de los integrantes del seleccionado del Centro Galicia de año 2016 entre los que aparece el homenajeado.

“Esto es algo excepcional. Pocas personas merecen con mayor justicia” una placa “que deje testimonio de lo que es y lo que seguirá siendo Francisco para nosotros”, aseguró José María Vila Alén, presidente del Centro Galicia de Buenos Aires. En sus palabras recordó con respeto y afecto a un hombre de quien destacó en su trayectoria profesional haciendo especial hincapié en sus logros en el Instituto Santiago Apóstol, al que llegó cuando atravesaba una situación complicada en lo económico y en pocos años logró sanear, “logrando que tuviese superávit sin dejar de tener en cuenta las situaciones particulares de las familias con problemas particulares. En ese punto, se refirió a una carta especialmente cariñosa y halagüeña de los padres de los alumnos e hincapié en el carácter “afectivo” y dotado de una “sensibilidad exquisita” de Álvarez.

El recuerdo de un amigo

Guillermo García, socio, jugador de bolos y amigo de Francisco Álvarez leyó un emotivo texto para hacer aún más patente la presencia de un hombre apreciado. “Te tengo muy presente muy seguido, Paco. Más de lo que te imaginás. Te capacitaste, pero yo creo que lo tuyo era talento natural. Cuando nosotros no teníamos ni idea, vos ya tenías todo resuelto”, aseguró en el inicio de la carta a su ex compañero en la que lo describe como “luchador apasionado, inteligente, incansable y agradecido por la posibilidad que le dio este país” por el que “hiciste mucho para que nosotros no olvidemos nuestras raíces”. García destacó la “solidaridad desinteresada” de Francisco Álvarez en un contexto de “individualismo” y sostuvo que todo lo que logró para el Club a base de “cariño” lo van a “disfrutar un montón de generaciones” que “continuarán” ese trabajo “con la misma pasión, que “es y será tu impronta”.

“Idealista, capaz, trabajador, honrado y buena gente. Gallego”, dijo García con el asentimiento de los participantes en el encuentro. Con visible emoción, el orador concluyó su intervención manifestando su cariño, su nostalgia y su “orgullo” de haber podido compartir amistad con “alguien que vivió sin pasar desapercibido. Con el coraje de hacer lo que sentía y tomando riesgos sin importar lo particular, priorizando el beneficio colectivo”.

Entrega de premios

Tras una recepción con los participantes del torneo, se entregaron los trofeos y volvió a vivirse un momento cargado de emoción. El equipo de Cangas de Narcea B, que se alzó con la copa de “cuadro” entregó el trofeo del día a José Álvarez Fernández, hermano de Francisco y miembro del equipo de Bolos Celtas del Centro Galicia de Buenos Aires, para que lo conservase como un homenaje del equipo asturiano.